Fundador - Viajero ocasional
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Textos de Jordi y Angels
En Agosto del 2001 empezamos el más aventurero de nuestros viajes por el continente africano. El sábado por la tarde, en el aeropuerto de Madrid, empezaron las risas cuando al preguntar en los mostradores por el vuelo a Ouagadougou nadie sabía de que estábamos hablando. Fue allí, en las largas esperas, donde empezamos a conocer a los que serían nuestros compañeros de viaje. Des de Villasar llego la familia Oliva formada por Toni, Pilar y su hijo Jordi, que con 15 años sería el más joven del grupo. También estaba el grupo de ingenieros, Jordi y Esther, que junto a dos amigos más, Ivan y Josep venían de Barcelona y junto con nosotros dos, Jordi y Àngels, formábamos el grupo de 9 personas dispuestas e ilusionadas a empezar una nueva aventura africana. Ya en el avión y entre cabezada y cabezada, pues como en la mayoría de viajes a países africanos se vuela de noche, oíamos a la azafata reírse cada vez que anunciaba la proximidad a Ouagadougou, nombre que le costaba pronunciar y le provocaba sonoros ataques de risa.
Por fin se abrió la puerta del avión...calor bochornoso, mostradores inundados de viajeros recién llegados pidiendo fichas, gente rellenando los impresos apoyados en el suelo, paredes o en la espalda del compañero...y por fin, una vez superada la típica burocracia africana y recuperado nuestro equipaje un poco más sucio y completamente revuelto y abandonado en el suelo del aeropuerto, pisábamos de nuevo suelo africano.
Robert y Salissou, los que serían nuestros guías y compañeros de viaje a partir de aquel momento, nos esperaban con sus jeeps para acompañarnos al Hotel Yibi donde pasaríamos nuestra primera noche.
El Hotel Yibi dispone de limpias habitaciones con baño, AA y televisión. También dispone de una fantástica piscina con terraza-bar donde se puede escuchar una agradable música africana de fondo. Además está a unos 10-15 minutos andando del gran mercado, con lo cual no es necesario coger un taxi si no se desea.
Al día siguiente nos fuimos al supermercado para comprar las provisiones: arroz, cus-cus, patatas, cebollas, aceite, sal y azúcar, latas variadas de tomate, atún, maíz, "cassolette"(especie de fabada, muy rica por cierto), habitas, salchichas...quesitos, galletas, leche en polvo, bolsitas de te, zumos en tetrabrik y varias cajas de agua mineral. Esto conformaría junto al pan y a los mangos la dieta básica de la primera fase de nuestro viaje. Con los dos coches bien repletos comenzamos la ruta.