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BUZIOS, ILHA GRANDE Y RIO DE JANEIRO

[Hernan ]

Hernan

[*] Fundador - Viajero ocasional

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Datos del viaje

Realmente todo salió a la perfección, tal como fue planeado. Partimos de Buenos Aires el sábado 16 de Abril de 2005. Volamos por Gol rumbo a Río de Janeiro. La idea del viaje era no contratar nada de antemano y tanto hoteles como traslados alquilarlos en tierras brasileras. Cuál es el motivo??? El brasilero haciendo negocios arranca en 100 y termina en 40!!! Nunca hay que decirle SI al instante, inmediatamente ante la negativa del turista bajan los precios.
Sinceramente, cuando llegamos a Río no sabíamos que hacer. En la misma puerta del aeropuerto tomamos una combi con destino a Buzios por 40 reales por persona. Este transporte era el más conveniente dado que un simple taxi hasta la Rodoviaria de Rio costaba 50 reales, más los 25 reales aproximadamente que salía cada pasaje en micro hasta Buzios. Alrededor de las 16.00 hs tocamos suelo buziano. La combi nos dejo en pleno centro... (Rua Das Pedras) y ahí empezó la caminata en búsqueda de nuestra pousada. Buscamos aproximadamente 1 hora. recorrimos las más céntricas y terminamos optando por una muy bien ubicada, llamada ILHA FORMOSA. Ubicada entre la arena de Praia do Canto y las lajas de Rua das Pedras. La habitación con vista al mar, aire acondicionado, tv con cable y desayuno costó 100 reales la noche.
Una vez instalados salimos a recorrer un poco el centro... y comer unos crepes en Chez Mijou con una SKOL bien fría!!!
Al día siguiente, pudimos empezar con la recorrida playera... y acá empezaron las maravillas... cada playa tiene su estilo y su encanto; lo que hace dificil poder elegir “la mejor”. Las primeras playas visitadas fueron Dos Ossos, Azeda y Azedinha, ya que las tres quedan pegadas y se pueden hacer en una mañana... A las 9.30 hs ya estabamos en la arena disfrutando de la naturaleza. Temperaturas de 30 grados, sol estupendo, viento inexistente, aguas cristalinas y claras. A la hora del almuerzo, nos acercábamos a los paradores de las playas. Comer en la playa algo livianito para dos personas puede costar de 30 a 40 reales. Una vez terminado el almuerzo cambiábamos de playa; y en el caso del primer día pudimos ir también a Joao Fernandes. A las 17.30 aproximadamente ya oscurece en Abril, así que la gente cena a las 20.00 hs. La idea de mi viaje no era bolichear, sino descansar y conocer, explorar... por lo tanto a las 23.00 o 24.00 hs ya me encontraba en la pousada durmiendo para arrancar al día siguiente tempranito.
El segundo día, hicimos la primer excursión en escuna. El típico recorrido por las tres islitas pegadas a Amacao dos Buzios y almuerzo en playa Tartaruga. Cada pasaje en escuna, cuya duración era de 4 horas costaba 25 reales por persona (incluye caipirinhas, guaraná y frutas libres). Los siguientes días nos alcanzaron para recorrer Geribá, Praia Brava, Ferradura, Ferradurinha y alguna más que en estos momentos no recuerdo. Las noches eran tranquilas, no había tanta movida; el tema pasaba más por los restaurants, ya que en esta época del año el único boliche que había estaba cerrado. Solo lo abrían para una fiesta de ellos que llaman Tiradentes, que es un fin de semana largo, y la entrada salía 50 reales. Un poco caro a mi gusto. Buzios en sí es caro, comer afuera era caro. Una cena con pescados y mariscos, gaseosas, y postre para dos personas en pleno centro no baja de 100 reales. Pero no se asusten, siempre está el plan B y se puede cenar por menos plata. Alejándose unas dos cuadras del centro.
Antes de irnos de Buzios, hicimos una última excursión de jornada completa: Arraial Do Cabo y Cabo Frío. INCREIBLES estos dos lugares, La excursión costaba 60 reales por persona; con almuerzo incluido en un tenedor libre (muy rica la comida, algo raro en Brasil, ya que en particular no simpatizo con la cocina brasilera). Nos embarcamos rumbo a dos playas de Arraial, de arenas más que blancas y aguas terriblemente cristalinas. Se observaban tortugas, peces, estrellas de mar, etc... Un lugar apasionante... el agua te invitaba constantemente a zambullirte. Lugar acorde a los amantes del buceo y/o snorkel. Por la tarde visitamos Cabo Frío, una ciudad mucho más grande muy bonita, con playas de arenas blancas y aguas cristalinas también. Luego de 7 días en Buzios, haber recorrido casi todas las playas, caminado bastante y disfrutado demasiado, decidimos emigrar rumbo a Angra Dos Reis. En realidad rumbo a Ilha Grande. Una isla ubicada a casi dos horas del continente. Nos tomamos un remis con otro matrimonio que conocimos en Buzios y tenía el mismo recorrido planeado que el nuestro. Recorrimos 350 kms desde Buzios hasta Angra Dos Reis. (La ruta es muy peligrosa llegando a Angra, muchas curvas, y autos y camiones a altas velocidades hacían asustar un poco) Llegamos a Angra y nos encontramos con que la Barca (único transporte oficial que sale a diario rumbo a la isla) ya había partido, por lo tanto no sabíamos que hacer... Cuando todo parecía que íbamos a tener que dormir en Angra continente, apareció un barco privado que nos ofreció llevar, por un importe de 20 reales cada uno (la barca cobra 5 reales). El viaje no fue nada lindo... mucha lluvia, en plena noche, rayos y el mar muy agitado. Al llegar a la isla, seguía lloviendo y ya prácticamente el reloj marcaba las 22.00 hs, nos comunican que no había alojamiento en todo Ilha Grande (era justo el fin de semana largo que también nos agarró en Buzios). Después de dar unas vueltas por las pousadas más cercanas al muelle pudimos comprobar que realmente era cierto!!! No había lugar. De la nada, apareció un hombre diciendo que nos alquilaba un apartamentito por 100 reales la noche. Creanme que era una pieza extremadamente pequeña, con olor a humedad, sin espacio, sin sábanas... Un verdadero desastre, pero no quedaba otra... era esa cama o la calle.
Ya por la mañana temprano del siguiente día, salimos desesperados en búsqueda de una habitación digna. Ya la gente dejaba la isla y quedaban lugares vacíos por todos lados. Nos alojamos en la pousada Farol Dos Borbas, donde nos cobraban 70 reales la habitación por noche. Una pousada nueva, ubicada justo frente al amarre de la Barca, en la zona de restaurants, frente de la feria artesanal, lo que se dice muy bien ubicada. En la Ilha no hay mucho para hacer, más que aprovechar los días de playa para nadar, tomar sol, realizar excursiones en escunas y rezar para que no llueva. Por qué digo esto??? Porque cuando llueve no hay nada para hacer, al no haber calles ni vehículos no queda otra que quedarse adentro, o bien, tomar coraje, embarrarse y salir!!!
De los 4 días que estuve en la isla, pude conocer la playa Lopes Mendes, Ensenada Las Palmas, Praia Santo Antonio, y no mucho más, producto de dos días de lluvia. Al ver mal tiempo y estar dos días sin poder hacer nada, decidimos tomar la Barca (esta vez la oficial) y partir rumbo a Río.
Antes de empezar con el relato carioca, tengo que hacer mención a los precios en la isla. Muy parecidos a Buzios en cuanto a comidas y bebidas. El hospedaje es más barato; el precio de las excursiones es el mismo. No hay gran variedad de restaurants, sino lo justo y necesario. Hay dos o tres minimercaditos, dos panaderías, algunos vendedores ambulantes con carros llenos de dulces, dos cybers (0.20 real el minuto), puestos de tragos, y no mucho más!!! Bajar un lote de fotos a Cd cuesta 10 reales con cd incluído y 5 reales sin cd.
Bueno, ya era tiempo de dejar la isla, la lluvia nos echó. Nos subimos al barco y empezamos la travesía RÍO. Sinceramente, nos preocupaba mucho el hecho de llegar a Río con el equipaje en mano y tener que buscar hotel. Una vez en Angra dos Reis Continente, temíamos pensado tomar algún micro desde la Rodoviaria, sin embargo, apenas bajamos del barco, había un Costa Verde (Omnibus que realiza el trayecto Rio – Angra) esperando en el puerto, que por 22 reales nos llevaba a Río de Janeiro.
Al llegar a Río, no sabíamos para dónde encarar... no es lo mismo llegar sin nada a Ilha Grande o Buzios, que llegar sin nada a Río de Janeiro. Nos aseguramos bien los bolsos y valijas, y dentro de la terminal nos subimos a un taxi y le indicamos que nos lleve hasta Copacabana, en alguna zona donde tengamos varios hoteles cerca para averiguar y de precio moderado. El mismo chofer se ofreció a llevarnos hasta el Ibiza Copacabana Hotel, donde finalmente y luego de pelear el precio nos alojamos. Un hotel muy lindo, a unas dos cuadras de la arena de Copacabana.
Esa misma tarde que llegamos nos propusimos perderle el miedo a la ciudad maravillosa y prometimos movernos en colectivos y no en taxis. Viajar en buses nos iba a hacer conocer más y mejor por todas las vueltas que estos dan. (Un comentario sobre los colectiveros: Son unos animales manejando, se creen Ayrton Senna, clavan los frenos, aceleran sin importar nada, pasan pegados, en fin... una sensación de choque constante!!!) Entonces nos fuimos al Barra Shopping. Tras un largo recorrido llegamos. El colectivo tiene un importe de 1.80 de real para los comunes y 1.90 para los que tienen aire, que son los menos.
Cenamos en el shopping en MISTER PIZZA (para los veraneantes melancólicos de Punta del Este se los recomiendo, es la misma casa que estaba en Gorlero hace unos 8 años fácil, pero la pizza no es igual... es muy rica pero no igual). Una grande de dos gustos cuesta alrededor de 25 reales!!! (comen de 2 a 3 personas).
Luego del shopping, y en los días siguientes hicimos las tradicionales excursiones: Pan de Azúcar, Cristo Redentor y Estadio Maracaná. A todos estos lugares fuimos en buses sin ningún problema. Consejo: No contraten ninguna excursión a estos lugares... suelen ser carísimas (en el hotel nos quería cobrar 300 reales por persona para hacer estas excursiones, cuando haciéndolo por las nuestras nos salió mucho más barato, conocimos más y nos quedamos el tiempo que quisimos en cada lado). La entrada al Maracaná (sin partido de fútbol) cuesta 14 reales, el tren que sube al Corcovado 30 reales y el teleférico que sube al Pan de Azucar 30 reales también. Comer en Río es carísimo... hay que alejarse de los centros turísticos para que bajen los precios. Hay que acercarse a la zona de Arproador, que es más barata. Nos tocó bastante lluvia también en Río, pero por suerte pudimos hacer las excursiones sin problemas. Por las noches es una ciudad con mucha vida... se ve mucha prostitución de noche, muchos cabarets y muchos barcitos. Es imposible ir a Buzios y no pasar por Río, como así también no disfrutar una Skol bien fría sobre los puestos de bebidas de la Avenida Atántica, sobre ese empedradito ondeado de color azul y blanco. Requiere de mínimo 3 días.
Espero que hayan disfrutado tanto del relato de mi viaje, como yo disfruté esos 15 días. Cualquier duda o consulta pueden escribirme a henryfco@hotmail.com

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