![[*]](/img/ico-autor.gif)
Fundador - Viajero habitual
Taman Negara acoge una de las selvas lluviosas tropicales más antiguas del mundo. Se han encontrado fósiles de 130 millones de años casi idénticos a especies hoy todavía existentes. Declarado parque nacional por la legislación estatal en 1938, Taman Negara fue el primero de los parque nacionales de Malasia y continúa siendo el de mayor extensión.
Pasear es la mejor forma de conocer el parque, bien sea por sendas cortas y bien señalizadas alrededor de las oficinas del parque, o excursiones más largas que precisarán de guía. El denso follaje y los hábitos crepusculares de los animales hacen que en principio pocos visitantes vean algo más que ardillas, pájaros e insectos, y sin embargo en estas selvas aún existe la posibilidad de ver tigres, aunque su presecia es testimonial y su visualización prácticamnete imposible. La épooca de lluvias abarca los meses de noviembre a enero.
El denominado " tren de la jungla" recorre la península malaya de sur a norte. El tren nº14 Ekspress Timuran tiene salida diaria desde Singapur a las 8 de la noche y llega a Jerantut a las 3:36 de la madrugada. Posee literas de 2ªclase y asientos de 2ª y 3ª clase. Nosotros nos decidimos por la litera puesto que el precio era muy económico, 50RM (10 euros). El billete lo habíamos cogido con antelación en la estación central de KL puesto que si lo coges en Singapur te cobran la misma cantidad, 50, pero en dólares de singapur que al cambio es más del doble.
A las 4:30 llegamos con retraso al pueblo de paso de Jerantut. Al bajarnos del tren numerosos ganchos nos abordaron para ofertarnos sus habitaciones. Da igual cual cojas pues al final todos te remitiran al mismo hotel donde se centralizan las salidas a la selva. Nosotros tomamos el más barato, aunque la verdad es que no había mucha diferencia entre unos y otros.
A las 8 debíamos estar en el hotel de referencia del pueblo. Allí te ofertaban dos opciones: o subir por el río en barca (3h de viaje) o ir en minibus. Preferimos la primera por dos razones. Una que el estado de la carretera la desconocíamos pero siendo de montaña se prevía movida, y la segunda es que la misma ascensión en bote supone ya un evento en sí mismo y una forma menos traumática de acercarse a la selva. Así que tras pagar 25RM por persona nos dispusimos a subir al autobús que nos llevaría a Kuala Tembeling a orillas del río y que se constituía como el punto de encuentro para ascender en barca.