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Fundador - Viajero habitual
Savonlinna se constituye como la ciudad más importante de la zona lacustre de Corelia. Su privilegiada situación entre dos de los más importantes lagos del país, la convirtieron rápidamente en un importante puerto lacustre, codiciado por sus convecinos. De ahí que posea un impresionante castillo defensivo en perfecto estado, siendo su visita obligada. Se puede decir que Savonlinna resume en sus calles toda la belleza de una ciudad histórica de Finlandia, enclavada en un lugar paradisiaco de enorme belleza por los impresionantes lagos que la rodean, la ciudad ensalza como ninguna otra la grandiosidad estética, histórica y cultural de esta fascinante zona lacustre.
Aquella mañana el cielo encapotado no cesaba en su empeño de aguarnos la vacaciones. Había logrado inundarnos parcialmente la tienda lo que nos obligó a pasar la mitad de la noche en el coche, pues temíamos que la tienda terminara empapando completamente. Sin embargo el agotamiento era tal que seguimos durmiendo en el coche como si de nuestra cama se tratara.
Siguiendo la carretera comarcal nos encaminamos hacia la ciudad más importante de la zona de los "Mil lagos": Savonlinna. Atravesamos pequeños pueblos semidesiertos de nombres impronunciables, bajo una constante lluvia que no cesó hasta llegar a la ciudad. Aparcamos junto a castillo que se halla bellamente enclavado sobre un pequeño islote en el extremo este de la ciudad, conectado a ella mediante un puente móvil que se asienta en unas aguas especialmente bravas. Y es que eligieron esta zona pues sus fuertes corrientes impiden que sus aguas se hielen en invierno lo que haría al castillo vulnerable la mitad del año. El resto del lago se hiela de tal forma que incluso camiones preparados pueden atravesar el lago en invierno sobre una gruesa capa de hielo.
La visita guiada al castillo, aunque en inglés, es muy interesante ya que el estado de conservación del castillo es magnífico, lo que permite hacerse una idea muy gráfica de la vida en el medievo. Tras la visita de hora y media, nos hicimos a la calle para patear la ciudad, aunque el clima no invitara a ello. El enclave de la ciudad, su riqueza arquitectónica y su estado de conservación convierten a la ciudad en una de las más interesantes del país. Así que un paseo por sus calles es obligado, ya que la mayoría de las ciudades finesas carecen de interés, en parte porque gran número de ellas fueron totalmente destruidas durante la Segunda Guerra Mundial.
Sin embargo el tiempo empeoró lo que nos obligó a suspender el paseo y refugiarnos en el edificio más cercano, que oh! casualidad resultó ser un balneario. Este tipo de complejos son tan frecuentes como las flores en Mayo, todos de una excelente calidad y a un precio muy ajustado para el servicio que ofrecen. Éste en concreto constaba de una sauna finlandesa ( como no ), un baño turco, una piscina climatizada parte interior parte exterior, y una zona de relax. Tras desvestirnos, cumplimos la primera regla de oro de todo viajero: "Si no sabes como actuar, observa". Así que mientras hacíamos y deshacíamos disimuladamente la maleta en el interior de nuestras taquillas pudimos observar como se comportaban el resto de usuarios. Después un breve recorrido por las instalaciones, haciendo como si fueramos de allí de toda la vida ( aunque supongo que con poco éxito por nuestros velludos y morenos cuerpos ), decidimos que debíamos comenzar por el turco, ya que habíamos observado que era terreno favorable para iniciarse pues poca gente entraba. Así que regresamos al vestuario masculino ( donde además de las taquillas se hallaban las duchas y las entradas a la sauna turca y finlandesa). Tras una relajante estancia en el turco en soledad, salimos y ducha de agua fría de rigor. Habíamos pasado la primera prueba sin problemas así que nos envalentonamos y fuimos a terreno enemigo: la sauna finlandesa. Dejamos la toalla en la entrada y tal y como Dios nos trajo al mundo entramos. Allí solo se encontraba un hombre de avanzada edad. No sentamos en el banco inferior, pues el calor es menor y nos dispusimos a disfrutar del tórrido ambiente. La sauna rectangular tenía dos puertas, una por la que habíamos entrado, y otra situada justo enfrente por donde comenzaron a entrar....mujeres desnudas! Volvimos a caer en la cuenta de que estábamos en el Norte de Europa donde es muy frecuente que las instalaciones sean mixtas. Afortunadamente nuestra experiencia nudista de varios años nos ayudó a mantener el tipo, pero no lograbamos imaginarnos idéntica situación en....por ejemplo la sauna del polideportivo municipal de Bilbao. Ah! Bendita moral cristiana!.