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España, Francia, Italia: Mi viaje soñado

[Gloria]

Gloria

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Datos del viaje

EUROPA.....UN SUEÑO MATERIALIZADO EN TODA SU DIMENSION

Cuando quiero hablar de lo que fue mi experiencia en Europa me encuentro que hay un cúmulo de imágenes, vivencias y experiencias que saturaron mis sentidos y que cada una de ellas tiene una importancia especial.....Así que comenzaré por el principio......Llegar a Europa fue encontrarme con un mundo que en un principio me abrumó y me hizo sentir muy pequeña y casi diría yo.....indefensa. Barcelona, mi primera cita con el viejo mundo, mis primeros pasos en esas largas-cortas tres semanas en que en cada paso mi capacidad de asombro crecía y se multiplicaba. Barcelona siempre estará en mi corazón como una ciudad que me retó, que me mostró su multiplicidad de etnias, de costumbres, de arquitectura, de paisajes, de cultura....de todo lo que puede ofrecer una ciudad a una persona como yo que tenía la mente y el corazón abiertos para asimilar y enriquecerme de lo que estaba a mi entorno. Caminar es la mejor manera de conocer y yo caminé muchísimo no solo descubriendo las plazas, los parques, los museos, los monumentos, sino descubriendo el corazón de cada ciudad en la gente que desprevenida paseaba o que simplemente vivía en esa ciudad y estar en ella era lo más común de la vida. Mi capacidad de observación innata la agudicé al máximo y el hecho de sentarme en una plaza y “ver pasar la vida”, algo aparentemente trivial, para mí significó enriquecerme, disfrutar y aprender muchas cosas, las mismas que aprendí y disfruté en los museos, en los trenes, en los autobuses, compartiendo con personas de diferente nacionalidad, aprendiendo de cada una de ellas, compartiendo vidas paralelas o vidas totalmente opuestas, descubriendo que cada ser humano es un mundo aparte pero que también nos unen muchas cosas. En Barcelona descubrí la luz y la oscuridad, la calma y el bullicio, la agresividad de su arquitectura y la calma del mar en el puerto.......sus pequeñas estaciones de tren en donde mi imaginación iba más allá y me sentaba “aparentemente” a matar el tiempo pero ya en mi mente había hecho toda una historia.....una banca vacía....un tren por llegar....el sol tibio y la brisa suave en una tarde de otoño.....El puerto con sus gaviotas.......un interminable puente de madera que rompe el paisaje y a la vez lo integra con el bullicio de Las Ramblas. Allí el sol parece que no quisiera ocultarse e invita sencillamente a contemplar el mar. No puedo dejar de hablar de Gaudi en todo su esplendor y en todas las manifestaciones artísticas......Todo en Europa me resultó enorme para mis maravillados ojos que querrían atraparlo en la retina.......un diario que en las noches me recordaba la jornada.....un repaso a la historia para poder saborear mejor lo que veia.....el estar conmigo misma resolviendo interrogantes.....el compartir en otras ocasiones con otras personas.....Visitar el Barrio Gótico fue toda una experiencia. Ls ojivas, las girolas, los rosetones pasaron por mis ojos y se quedaron en ellos mientras otra obra de arte esperaba ser admirada y guardada en la retina. La visita a la Catedral de tuvo un significado especial que nunca olvidaré....y esas calles donde la piedra nos recuerda todo el tiempo que ha pasado y cuántas historias se han vivido. Esos muros color pizarra que le dan un aire solemne a ese trozo de Barcelona que es el Barrio Gótico. Vuelvo a la Barcelona de grandes alamedas en un otoño fresco y tibio a la vez......muy cerca, están pequeños pueblos-barrios que me sacaban del ruido y me llevaban a disfrutar de otras cosas igualmente maravillosas.......como el escuchar las campanas cada hora..........una tarde en un parque solitario cuando las hojas comienzan a caer de los árboles......un café compartido en un bar bullicioso o en una pequeña terraza de cualquier plaza.....sentir el vértigo emocionante de subir a la torre de la Sagrada Familia y ver Barcelona a mis pies. Las ciudades desde las alturas dejan de ser dominantes y se vuelven amigas y eso me pasó con Barcelona......Alli, en esa ciudad comenzó mi reto......mi viaje.....mi aventura.....

Sevilla con sus paredes blancas, sus faroles, sus estrechas calles y ese olor a azahar que se siente en el ambiente. Es que Sevilla tiene un olor particular a naranjos en flor, a romance, a flamenco, a serenata y a rezos, a toros y a poesía......El Guadalquivir tan bien descrito por Machado y por García Lorca se presentó ante mis ojos majestuoso y a la vez sereno con un color indefinido. Caminar por Santa Cruz fue una experiencia inolvidable. Sus estrechas calles, sus patios florecidos, la calidez de su gente, los muros encalados que me recordaron a Popayán y el contraste con la maravillosa Expo Sevilla......En solo un intervalo de 5 minutos se pasa del modernismo a la Sevilla de guitarra y de flamenco pero ninguna de las dos se contrapone a la otra. Cada una es maravillosa y no hay celos entre ellas. Cada una ofrecía a mis ojos de sensible visitante un cúmulo de posibilidades para enriquecerse......el romance, los dramas pasionales, la música, los bailes y ese ambiente gitano y árabe, todo esto de la mano de las guitarras, las castañuelas constituyen el “aire” de Sevilla. Allí se vive “Carmen” recorriendo el edificio de las tabacaleras y se siente un profundo respeto al contemplar a La Macarena o al Cachorro. Ese Dios hombre que se niega a morir. La Giralda esbelta e imponente al lado de la gótica Catedral nos recuerda que los árabes dominaron Andalucía por 8 siglos. Las murallas como símbolo de poder, el parque María Luisa que invita a la paz, la magnífica Plaza España con sus interminables arcadas y sus fuentes de ensueño que nos transportan a revivir las maravillosas historias que se escuchan en la calle y que siempre tienen que ver con el amor de los gitanos.....Triana, un tradicional barrio donde el tiempo se ha detenido y los artesanos trabajan a la vista de los visitantes. Triana con sus patios y balcones colmados de geranios, con sus casas blancas y el olor a vino rondando el vecindario. Recorrer sus tortuosas calles y por qué no sus grandes avenidas flanqueadas de naranjos es una experiencia inolvidable. Sevilla y el flamenco que disfruté y me bebí en un maravilloso tablao.

Granada con su Alhambra......los ojos no alcanzan a abarcar su magnitud en tamaño y en esplendor y solo resta sentarse a contemplarla mudo de asombro.....el tiempo no me dejó escudriñar un poco más el alma de Granada pero su belleza me impactó. En varias ocasiones durante el viaje sentí físicamente que lo que veía no cabía literalmente hablando....en mi cuerpo y mi emoción era tan grande que tenía que sentarme y ver otras cosas mientras me reponía del impacto inicial.....mi sensibilidad en varias ocasiones se desbordó y lloré de felicidad, de asombro, de emoción.....

Madrid......yo diría que es una gran señora y que así se muestra a quienes la visitan. Una mirada a vuelo de pájaro pero la suficiente para ver el Cristo de Velázquez, las obras de El Greco en toda su magnitud, al igual que una desafiante Puerta de Alcalá y palacios solo imaginados en los cuentos de hadas de nuestra infancia.

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