Viajero ocasional
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Mi primer viaje a Turquía me dejo tan buen sabor de boca que fue lo que me motivo a compartirlo, es un país que tiene gran importancia en la historia antigua, actualmente divide el continente europeo del asiático y da entrada al mundo árabe, es rico en contrastes los cuales no se hacen esperar y en un dos por tres la cultura, vestimenta, comida y creencia están presentes.
Lunes: nos presentamos en el aeropuerto de Barajas a las 6 de la mañana en un local donde recogimos los boletos de avión y todos los menesteres que nos ofrecieron para dar inicio al tour, el vuelo fue en un 727 (dígase viejon) de una compañía chartera turca, ósea no hablo español y solo te ofrezco botanas en mas de 5 horas de vuelo, ¡¡¡ahhh¡¡¡ porque tuvimos que desviarnos como una hora porque habían cerrado el espacio aéreo en algún lugar, consecuencia de la guerra.
Inicia nuestro asombro, el aeropuerto de Estambul de lo mas moderno, enorme y muy accesible en todo, una vez que pasamos migración (los mexicanos necesitamos visa), cambiamos unos euros por liras turcas y fue impresionante guardar en la cartera varios millones de ellas, el guía ya nos esperaba para abordar un autobús de súper lujo, el cual fue nuestra segunda casa por 8 días, el grupo se componía de 19 españoles, 4 puertorriqueños y 2 mexicanos, afortunadamente y sin pensar nos sentamos junto a unos españoles muy agradables, con los que inmediatamente hicimos química y de ahí en adelante nos consolidamos como el grupo de los 8.
Ya instalados salimos con el famoso grupo a disfrutar de la tarde en la maravillosa ciudad de Estambul, claro primero comimos un combo de taco árabe y refresco de cola por el módico pago de 15 millones de liras, ya con la panza llena, abordamos el ferry que nos llevo a un lugar del cual a la fecha no sabemos cual fue, pues al atracar y bajar abrimos nuestro mapa y no coincidía nada con lo que queríamos conocer (el lado asiático de la ciudad) preguntamos y ohhh ¡¡¡ nos dijeron que nos habíamos salido del plano¡¡¡¡, pero ya encarrilados y en bola coincidimos en adentrarnos, y sorpresa, creo que fue cuando me di cuenta de lo mucho que los árabes han influido en nuestra cultura y nos han dejado de herencia, porque acaso estaba en correo mayor (calle de México) en sus mejores épocas? puestos en la calle y tiendas establecidas ofreciendo de todo y cada quien con la mejor oferta, claro la vestimenta y unos minaretes a lo lejos me hacia recordar que estaba en un país árabe, pero de ahí en adelante y durante todo el viaje no deje de escuchar “cómpralos, baratos, paga con eross”
¡¡¡¡sí en español¡¡¡¡¡, en ese lugar también fue nuestra primer visita a una mezquita, pequeña en comparación a las que en días siguientes conoceríamos; la noche nos alcanzo y decidimos regresar, ya en el ferry, con un poco de frió y conociendo el tiempo de navegación disfrutamos del inigualable té turco y de la virtuosa bebida nacional yeni raki, la vista era inmejorable, perfectamente iluminados a lo lejos veíamos la torre Galata, la mezquita azul, santa Sofía, los palacios de Dolmabache y Topkapi entre otros, que mas pedir¡¡¡¡¡