Fundador - Viajero ocasional
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Este viaje lo realizamos dos parejas de amigos, que compartimos la pasión por los viajes. La idea surgió en otro viaje (un viaje organizado a Jordania en octubre del 2005) dónde nos conocimos, y comenzamos a hablar de la costa oeste américana y lo fantástico que podría ser recorrerla, en coche y por nuestra cuenta. Poco a poco fue gestándose la idea y cada uno fue recopilando información y, una vez puestos de acuerdo en las fechas, decidimos lanzarnos a emprenderlo a finales de abril y principios de mayo de 2006.
Estados Unidos no necesita presentación, estamos hablando del país más desarrollado del mundo, y esto garantiza una adecuada red de transportes, de carreteras, infraestructuras hoteleras, hospitalarias, etc... y, por supuesto, de ocio. El recorrido discurre principalmente por el Estado de California, aunque también por los vecinos de Arizona y Nevada y muy brevemente el de Utah.
California es un estado con un tamaño parecido al de España. El clima es bastante agradable y combina grandes ciudades como Los Angeles, San Francisco, Sacramento o San Diego, con impresionantes espacios naturales y fantásticas playas mundialmente conocidas. El carácter de su gente es abierto y amable y, al ser uno de los estados más "latinos" te puedes defender muy bien en español. Es fácil encontrar guías especializadas y abundante información sobre California, así que paso a detallaros nuestras propias experiencias, por si la información de primera mano puede ayudar a quién este preparando un viaje por la zona. Si podemos aportar alguna idea al mismo, ya habrá merecido la pena.
Como habíamos decidido hacer el viaje "por nuestra cuenta y a la aventura", sólo teníamos contratados los vuelos Madrid-Londres-Los Angeles (con British Airways)y vuelta y la primera y última noches de hotel en LA (Westin Buonaventure). El viaje en avión es largo: algo mas de dos horas a Londres y luego otras casi doce directo a Los Angeles. Salimos el domingo 23 de abril, a las 7:00 de Madrid-Barajas y, como se gana tiempo viajando hacia el oeste, llegamos aproximadamente a las 17:00 a Los Angeles-LAX. Lo primero que hicimos, una vez recogidos los equipajes, fue alquilar el vehículo que debía acompañarnos durante toda la ruta, en el propio aeropuerto, que dispone de una amplísima oferta de compañía de alquiler de vehículos. Como éramos 4 personas y equipaje para dos semanas, con muchas millas por delante, teníamos claro que íbamos a elegir un vehículo espacioso, y así contratamos un monovolumen Mazda, de gasolina (en Estados Unidos es raro el Diesel). Aprovecho para comentar que el precio de la gasolina varía bastante de unas gasolineras a otras, por lo que conviene aprovechar las ofertas para llenar el depósito. El consumo de los vehículos américanos (que casi todos son automáticos) es elevado, y el precio del combustible algo más económico que en España. Algo fundamental en nuestro viaje, y que sinceramente recomendamos, es contratar un Navegador. Fue la mejor inversión que hicimos, ya que el precio es aceptable (unos 90 dolares por las dos semanas), y el tiempo y dinero (en gasolina) que te ahorra contar con este dispositivo, lo compensa con creces. Las carreteras no están especialmente bien indicadas y, sobre todo en las ciudades, supone una inestimable ayuda para orientarte y llegar a tus destinos, encontrar hoteles, etc... Como la voz era de chica, decidimos bautizarle como "Mónica". Si vais a hacer este viaje por vuestra cuenta en coche, no lo dudéis, contratadlo. Tras una anécdota divertida (por error nos dieron las llaves de un Hummer H3, y nos faltó tiempo para subirnos, pero como no tenía navegador fuimos a realizar el cambio por el Mazda...), marcamos el destino en el navegador y emprendimos el camino hacia nuestro hotel en Los Angeles. Una vez alojados, salimos a dar una vuelta y cenar algo. Nos fuimos a Hollywood, al famoso paseo de las estrellas, que fue quizás una de las cosas más decepcionantes del viaje, no ya sólo porque está plagado de turistas, sino porque la verdad, ni de lejos posee la grandeza y el glamour que parece transmitir este lugar. Tras echar un vistazo al paseo, al teatro chino, etc... cenamos algo y volvimos al hotel.
Lunes-24 de Abril: Por la mañana, salimos del hotel y tras desayunar algo, nos dimos una vuelta por el Down-Town de Los Angeles. Es el centro de la ciudad, la zona financiera, con altos rascacielos y amplias avenidas. Destacan el museo de arte contemporáneo, la biblioteca, el ayuntamiento y el impresionante auditorio (Dorothy Chandler Pavillion), y la zona del "pueblo de los angeles" y la union station. También está la catedral, pero para ver catedrales no va uno a Estados Unidos, ¿verdad?. Un paseo de algo mas de una hora, basta para recorrer estos lugares, salvo que quieras visitar los museos. Hay que mencionar que Los Angeles es una ciudad enorme y poco convencional. Los barrios distan varis millas unos de otros, conectados por impresionantes autopistas de muchos carriles (y no por calles). A continuación, y ya con el equipaje en el coche, nos fuimos a ver "universal studios" (hay bonos de descuento en los hoteles), y disfrutamos de las atracciones (afortunadamente era un lunes de abril, y no estaba masificado, por lo que apenas hicimos cola en las atracciones) como Jurassic Park, La Momia, Regreso al futuro, Llamaradas y Water-World. La verdad es que son divertidas y los montajes a la americana (impresionantes). Nos comimos unos perritos y decidimos continuar nuestro viaje. La idea era avanzar por la costa, rumbo a San Francisco. A la salida, hicimos alguna parada en las playas: Venice (con sus canales), Santa Mónica y Malibú, pero no vimos a los vigilantes de la playa y sólo alguna que otra patinadora y polis en bicicleta te recuerdan a las series de tv. Eso si, hay bastantes surferos. Continuamos camino hacia el norte por la costa, pasando por Santa Barbara. La carretera es preciosa, ya que vas viendo el mar y las playas a un lado, y lujosas mansiones y urbanizaciones al otro, mirando al pacífico. Hicimos alguna parada también para ver "misiones españolas" (california está plagado de ellas) que, salvo su importancia histórica, no tienen mayor interés. Como ya estaba anocheciendo, decidimos buscar alojamiento en San Luis Obispo. Resulta muy fácil encontrar un motel de carretera en California y son tal y como los vemos en las películas, llegas con el coche hasta la misma puerta de la habitación, que son funcionales, con cuarto de baño, sin lujos ni pretensiones pero limpias y económicas. Hay muchas cadenas de moteles, como Motel-6, Super-8, Econolodge y Best-Western (las más económicas) ó Howard Johnson y Holyday Inn-Express (algo superiores). El precio suele estar entre 80-100 dólares la noche para dos personas en las primeras y entre 100-120 dólares en las segundas, y suelen tener anexos restaurantes de cómida rápida para cenar algo y/o para desayunar. En esta ocasión, el elegido fue un motel-6 (pagamos 51 dólares por pareja), donde tras una ducha rápida, fuimos a cenar algo y enseguida a descansar.