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Viajero habitual
Hace muchos años, en una revista de la cual no guardo ni el nombre, se dedicaban cinco páginas a Yemen, aún guardo ese entrañable trozo “de tesoro” de lo que en el pasado fue un sueño y que hoy he podido hacer realidad.
Sana’a es la ciudad más hermosa y antigua del mundo. Cuando se tiene la suerte de poder viajar, siempre se tiene la impresión de estar delante del lugar más poblado, el edificio más antiguo, el puente más alto, el río más caudaloso, el mar más profundo. Realmente no puedo afirmar si Sana’a es la ciudad más antigua del mundo pero sin dudarlo sí que es la capital más hermosa de todas las que he visitado.
Capital histórica y política de la República del Yemen, enamora perdidamente a todo el que la contempla ya que su estilo arquitectónico es inigualable. El nombre de Sana’a significa “plaza fortificada”. Está situada en la provincia o gobernación de Sana’a, uno de los estados de Yemen, su capital es a su vez la nacional y desde el año 2004 forma su propia municipalidad con el nombre de Amanah al-‘Asmah, independiente de la gobernación. Situada a 2.200 metros de altitud, (para otros 2.350 m.) al pie de las montañas de Djebel Nogoum (otras fuentes lo llaman Nugum) de 2.892 m. y Djebel Ayban de 3.194 m. en una meseta al noreste del puerto de Hudaydah y al noroeste del país. Está situada estratégicamente en la ruta de Adén a La Meca, esta joya arquitectónica del mundo musulmán, presenta el típico aspecto de las ciudades de la península arábiga y es una ciudad imprescindible en una visita al Yemen.
Un poco de historia: Tierra de paso de las caravanas de Oriente, lugar de origen del incienso y la mirra, la historia del Yemen se remonta al alba de la historia de la humanidad. La tradición indica que fue fundada por Sem, uno de los tres hijos del patriarca Noé, nada más retirarse las aguas del diluvio universal, de ahí procedería su sobrenombre de “Sam City”. Nace de las raíces del judaísmo y del cristianismo. Realmente existen evidencias de que ya existía en el siglo I, en inscripciones sabeas del año 70 d.C.
En el siglo II, era la más importante guarnición del Reino de Saba en las tierras altas, situada a unos 100 Km. al oeste de Marib ya en los límites del desierto. La ciudad fue conquistada dos veces por el Imperio Persa, habiendo sido también gobernada por los abisinios durante 50 años. Durante este último periodo fue construida una gran catedral con la ayuda de dos arquitectos enviados por el Emperador Justiniano desde Bizancio. Aquella catedral nestoriana de madera de teca con clavos de plata y oro, fue el edificio cristiano más grande al sur del Mediterráneo y Sana’a era en aquellos tiempos el centro de las peregrinaciones cristianas en Arabia.