![[*]](/img/ico-autor.gif)
Viajero habitual
Resultado sobre 1 votación: ![[1]](/img/star.png)
![[2]](/img/star.png)
![[3]](/img/star.png)
![[4]](/img/star.png)
Martes 08 de Julio del 2008, tras un anticipado despertar de móvil con la hora española y tras un corto sueño, bajamos a la terraza del hotel frente a la piscina a desayunar. El desayuno es tipo buffet continental se sirve entre las 7.00 y las 10 de la mañana, consta de bollería, mantequilla, mermelada, pan, té, café, leche y zumo. Salimos del hotel dejando un sobre con dos fotografías y 40 € por persona para tramitar el visado de Malí que se encargará de tramitar el personal de la agencia, así como de recoger nuestros pasaportes del aeropuerto de Burkina Faso.
Hacemos una parada en el supermercado Marina Centre Ville, ubicado en la Avenida Yennega. 01 BP 516 Ouagadougou 01. Donde se pueden cambiar euros por CFA, la moneda que utilizaremos a partir de ahora, el cambio es 1 € = 655 CFA. Para saber aproximadamente el valor de las cosas nos preparamos un cálculo rápido y decidimos utilizar el baremo de: 1.000 CFA valen 1.5 € que nos servirá para calcular fácilmente. Aprovechamos para comprar 12 botellas de agua Lafi, de 1.5 litros para los días de ruta, que nos cuesta 4.800 CFA. Justo enfrente del supermercado se encuentra la mayor mezquita de la capital, algunos vendedores se apiñan alrededor de nuestro coche pero no parecen tan agobiantes como los de India.
Salimos de la capital iniciando nuestra particular Ruta del Sahel 2008, por África Occidental, de camino hacia la provincia del boulgou, en el País Bissa, nos quedan por delante 212 Km., 209 Km. son de asfalto y 3 Km. serán de pista. Por la carretera y durante todo lo que dure el circuito nuestro guía Yabre nos irá explicando y enseñando diferentes tipos de vegetación, de frutas de nombres impronunciables que amenizarán los trayectos largos y que nos dará la oportunidad de probar multitud de frutos salvajes y conocer curiosas historias. Como la receta mágica para mejorar los enfermos de malaria haciendo vapores con hojas de eucalipto, hojas de guayaba y hojas del árbol de karité.
Entre la población de Banka y Massanga nos detenemos a ver una pequeña aldea Mossi, las mujeres están trabajando en el huerto, normalmente cultivan sorjo con el cual fabricarán la cerveza tradicional, evitando que sus maridos se pasen el día en el bar bebiendo.
El País Bissa o Busanga como es conocido entre sus vecinos los Mossi, la etnia mayoritaria del país, se encuentra a unos 80 Km. al sudeste de Ouagadougou. Está formado por pequeñas ciudades como Kokologo y Boromo, y por sus mercados alegres y multicolores, donde las leyes de la oferta y la demanda no tienen gran importancia, lo que importa es las noticias, lo que se comenta, informarse de lo que acontece. Es en estas ciudades y, sobre todo, en sus pequeñas aldeas de chozas de barro y paja, donde se pueden descubrir las costumbres de esta etnia que, allá por el siglo XII, se convirtió en un imperio de la mano del legendario guerrero Ouédragogo. Los Bissa representan sólo el 4% de la población total de Burkina aunque también los podemos encontrar en el norte de Ghana y de Togo. Su religión es el animismo y su idioma el Mande, lengua hablada por diversas etnias de África Occidental. En sus poblados, las casas se disponen alrededor de un patio central, donde el Naaba, el jefe del poblado, imparte justicia y ejerce de intermediario entre los vivos y los ancestros. La actividad económica se basa principalmente en el cultivo del maíz y cacahuete de lo que se encargan mujeres y niños mientras los hombres permanecen en los poblados o cuidan las incipientes plantaciones que se encuentran en sus inmediaciones. Los niños también juegan, pero sobretodo trabajan, ya sea moliendo mijo o cuidando de las cabras, ovejas y vacas de la familia, las mujeres trenzan sus sofisticados peinados, lavan cacharros en las orillas de los ríos, acarrean palanganas, cubos, cestos en su cabeza e hijos a sus espaldas, cultivan el huerto familiar, venden, cocinan, extraen el agua del pozo, son la fuerza, el color, el espíritu de África.