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La navidad del Kabaka: Kampala-Uganda

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Datos del viaje

El cólera, una epidemia medieval, se ha llevado la vida de cientos de personas en Kampala. Según las autoridades la causa es la excesiva lluvia de esta temporada. Para nada mencionan el deficiente tratamiento de las aguas, o los montones de basura que se apilan día tras día en la calle, aguardando al aguacero para hacer rafting por las calles de lodo de la capital de Uganda. Pero si te dejas caer por el Garden City, un moderno centro comercial cerca de Jinja Road, el cólera te suena a especialidad gastronómica. En África la miseria y el lujo comparten esquina.
Estos días de navidad, el precio de todo aumenta de manera descarada. Cuando te subes en el “matatu”, furgoneta Toyota habilitada para transportar 14 pasajeros (aunque creo que se refiere al mínimo), el cobrador te pide el doble de lo de ayer. Algunos pasajeros que aguardaban el taxi en la calle y que amasan la moneda de 500 schillings como quien guarda un tesoro, dejan pasar el “matatu”, pues no pueden hacer frente a los 1.000 schillings. Los platanos verdes listos para preparar el matoque, parecen brotar del suelo de asfalto. La oferta siempre será inferior a la demanda.
Pero a quien no le afecta la subida de precios es al Rey de Buganda, el KABAKA. El domingo pasado se acercó por sus terrenos en las orillas del Lago Victoria. Hacía cuatro años que no se paseaba por ahí, y se organizó una buena fiesta. Dicen que tiene más de cincuenta mujeres, pero la princesa de turno no se dejó ver. Hacía mucho calor, y desde primeras horas de la mañana los locales iban acercándose a ver a su Rey. Dio la salida a la tradicional regata de tres canoas, y se sentó bajo el entoldado a que le bailaran y le cantaran. Tres horas duró la visita del famoso KABAKA, cabeza de la tribu de los Muganda, la más numerosa en Uganda y que sustenta el poder de Museveni, el Zapatero ugandés.

Para muchos la Navidades sigue siendo más de lo mismo. Pedir dinero en la calle, con menos esperanza que quien se presenta a los exámenes sin haber pisado la Universidad en todo el año.

La tan ansiada pata trasera de Kova llegó por fin la semana pasada. Con esa nueva rueda confío poner los pies en Kenya, Etiopia, Sudan y Egipto, a mediados del dos mil siete.

Mientras los días de fiesta se aproximan. Con Nando preparamos una cena para el día veinticuatro. A ella vinieron su chica, Shila, Jackie, y Kuro el ciclista japonés. Preparamos un pescado del Lago, Tilapia, un poco de carne, y un par de tortillas de patatas. También el tradicional katogo ( a base de platanos y patatas) y unas ricas ensaladas. Todo al carbón, pues el gas hace tiempo se terminó. Así que si los Reyes os traen carbón, enviármelo para Kampala. Lo que sobró lo liquidamos el 25, sentados en el jardín, con una temperatura de 25 grados, escuchando buena música y charlando de lo divino y lo humano. Al postre se unió Andreú, a quien conocí en Dar es Salaam, de Médicos del Mundo. Ha venido a pasar la navidad a Kampala y a visitar a sus futuros suegros (aunque él no lo sabe)

Ahora que Kova se ha recuperado mi cuerpo se ha estropeado. Un resfriado muy fuerte me ha hecho dudar de si no tendré malaria. Pero no. Conozco bien los síntomas, y esta vez la fiebre no llegaba a 41 como aquélla vez en Nigeria donde pasé la malaria cerebral. La inactividad se ha consumido mis defensas y mi cuerpo está más débil. Gracias a las medicinas de mi doctora, Mar Azul, puedo salir de esta y hasta aventurarme a poner fecha a mi partida. El 2007 lo comenzaré sobre Kova, bajo la vigilante mirada de Maxi. El uno de enero abandonaré Kampala, para rodear con mi bici las laderas del Monte Elgon, y tratar de poner mis pies en su cima de más de 4.000 metros. Luego cruzar hacia Kenya, donde de nuevo la Ong Médicos del Mundo me ayudará a conseguir los repuestos que se resistían en Kampala.
Tal vez este sea el último Última Hora del 2.006. Gracias a todos por leerme, a Juanjo por ser un fiel huevón, y a mis patrocinadores por seguir teniendo una cara humana. Con humildad y ganas de seguir siendo feliz para transmitirlo a los demás, Paz y Bien también en el 2.007, día 771, el biciclown.

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Comentarios

  • [per perfil de margee]

    margee

    02/04/2008

    Linda narracion y que bueno como tu dices que se siga mostrando la cara humana...lindas fotos!!
    un saludito!!!