Guatemal, tierra Maya - Guatemala - Viamedius - Una comunidad para viajeros como tú.

Guatemal, tierra Maya

[Antoni]

Antoni

[*] Fundador - Viajero ocasional

  • Aportaciones: 6
  • En viamedius desde: 24/01/2005
  • Último login: 03/08/2006
  • Ha escrito sobre 6 pais(es)
  • más sobre Antoni

Datos del viaje

© Antoni Ramón Bover

Menudo follón se armó aquella mañana del sábado veinticuatro de Enero; todo salió al revés de cómo lo habíamos planeado. Ibamos a cambiar de país, dejábamos atrás México y pretendíamos entrar en Guatemala. Mismo idioma, idéntico clima, naturalezas similares, y al presentar nuestros documentos a los funcionarios de la aduana, nos manifestaron que algo no estaba en regla.

Habíamos elegido aquella ruta fronteriza, para huir de los calores tropicales del litoral mexicano-guatemalteco. Al igual que nuestro anterior paso fronterizo, cuando allá, al Norte, en el estado americano de Texas, salimos de los Estados Unidos, fuimos a elegir el paso por Presidio, un pueblecito fronterizo de los tiempos de Pancho Villa y no muy frecuentado por los turistas y, mucho menos por europeos. Los funcionarios de la aduana mexicana nos miraban como a seres alienígenas y parecían no entender demasiado nuestros extraños pasaportes. Ignoraban que las relaciones hispano-mexicanas llevaban años regularizadas y había desaparecido la obligatoriedad de exhibir un visado consular. Quizás fuera la hora de la siesta, maravilloso invento que había sido atribuido a los españoles pero que la patente era, en realidad, mexicana, o tal vez no fueran muy duchos en asuntos burocráticos internacionales, lo cierto es que cuando nos devolvieron nuestra documentación, omitieron entregarnos parte de los permisos del automóvil, y este fue nuestro problema al intentar salir del país por la frontera sur.

Cuando se cruza una frontera entre dos países, siempre son dos dependencias las que deben revisarlos documentos presentados; tanto si esta frontera sea terrestre, marítima situada en un aeropuerto internacional. Primeramente, la oficina de migración, donde se visa y revisa el pasaporte o se echa una ojeada al documento de identidad y se conceden o deniegan los días, meses o años en que el visitante está autorizado a permanecer en el país, y a la salida del mismo, ésta se hace oficial.

Seguidamente, y con el equipaje, si éste existe, nos acercamos a la aduana, donde se revisan una vez más los documentos, y suelen comprobar que el paso por la oficina de emigración se ha efectuado sin mayores obstáculos. La tarea del nuevo funcionario es aleatoria, dependiendo de su humor, olfato o experiencia para detectar si se intenta introducir en el país algún producto prohibido. Puede registrar tanto el equipaje como a la persona, y puede llegar a ser muy desagradable para ambos.

Vota este relato:

¿Has estado en este lugar y quieres publicar un relato?