Fundador - Viajero ocasional
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Definitivamente, no es lo que la gente piensa. Atrás quedó el Medellín signado por la violencia desatada por el más grande narcotraficante de la historia. Pablo Escovar Gaviria es sólo un recuerdo permanente en la mente de los paisas (*).
Ahora Medellín es otra. Una ciudad calmada en su mayor parte, limpia y ordenada que provoca disfrutar. Lo primero que sorprende al turista es la llegada al aeropuerto de Rionegro, terminal ubicado a las afueras de la capital de Antioquia. El paisaje es asombrosamente verde, lleno de fincas y vacas lecheras, envuelto en una neblina casi permanente. Y es que el Valle de Aburrá, donde está Medellín, es una de las zonas con mayor diversidad ecológica de Colombia.
El centro de Medellín asombra por su limpieza. Visita obligada es la Plaza de las Esculturas. Situada frente al Museo de Antioquia, este lugar es sitio permanente de exposición de alrededor de 22 gigantescas esculturas donadas por el maestro Botero a su ciudad natal. Acogedora y calmada, es sitio ideal para tomarse unas cuantas fotos. Luego de su disfrute, una entrada al museo es perfecta para rematar luego con una sentada en algunos de los cafés que hay frente a la calle y que permiten disfrutar de la belleza del sitio. Nada mejor que un “tinto” colombiano con una vista de portada
Medellín se enorgullece de ser la única ciudad de Colombia con Metro, el cual cruza la urbe de este a oeste y de norte a sur con sus tres líneas. Destaca el MetroCable, la línea del sistema que es aérea (tipo teleférico) y que permite a los habitantes de las comunas (barrios pobres) llegar a lo más alto de los cerros de forma práctica y rápida a través de varias estaciones intercaladas en la ruta. Parece extraño, pero el MetroCable además de cumplir con su finalidad primaria, se ha convertido en una atracción turística por su inusitado montaje.
Si quiere una muestra panorámica de la ciudad, visitar el cerro Nutibara es obligado. Ya en su cumbre, el turista tiene una réplica de un pueblo paisa donde puede comer y adquirir artesanías típicas de Antioquia. Imperdonable salir de Medellín sin conocer sus grandes centros comerciales, malls que sorprenden por su grandeza, tiendas de marcas y centros de comidas, amén de los precios aún bastante razonables para el bolsillo de los venezolanos.