Fundador - Viajero ocasional
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China es un país donde Mao y su doctrina comunista quedan relegados ante la visita de miles de turistas capitalistas. Y es que en cada esquina del gigante asiático se siente la presencia del gringuísimo dólar. Para algunos esto es una bendición, para otros una maldición. Para mí simplemente es una realidad. Algunos tips:
-El líder comunista más grande de la historia es Mao. Su retrato en la plaza Tiananmen de Beijing es honrado por muchos. Jamás pensaría este revolucionario que el país que levantó con la más dura doctrina comunista coquetearía tan descaradamente con las ideas capitalistas
-En su propio lecho de muerto, al frente del hall que las autoridades hicieron en la plaza Tiananmen para honrar el cuerpo embalsamado de Mao, el capitalismo se hace presente con gran fuerza. Un mercado donde se ofrece mercancía variada que alude al líder comunista recibe a los turistas a la salida. ¡Es que hasta interiores con la cara de Mao se pueden comprar allí! Infaltables, por supuestos, las fotografías del venerado líder por todos lados
-Hacia el norte de la Tiananmen está la Ciudad Prohibida, antiguo hogar de los emperadores y a donde sólo ellos podían acceder con su familia. Vivían rodeados de riquezas, protegidos por un gran muro ajeno a la dura realidad que enfrentaba el pueblo. Sitio preferido para la grabación de varias películas, como "El Ultimo Emperador", la Ciudad Prohibida también sucumbió en manos del capitalismo... y es que hasta un Starbucks encuentra el turista en uno de los tantos pasillos protocolares del gigantesco complejo habitacional y ceremonial de la antigüa China.
-La sección más famosa de la Gran Muralla China es Badaling. Sitio obligado de turistas, a sus pies no podían dejar de venderse los souvenirs más increíbles. ¡Amado capitalismo! Por unos 15 yuanes ponen en tu pasaporte un sello que deja constancia de tu visita a este lugar histórico. Y por otros tantos, las parejas enamoradas pueden comprar un candado y lazo rojo para guindarlos en las paredes de la muralla. Para los chinos, este ritual permite unión y prosperidad por largos años.