Fundador - Viajero ocasional
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Shanghai, la ciudad más grande de China, es una metrópolis super cosmopolita, con una interesante mezcla de razas autóctonas, sabores culinarios y costumbres aderezadas con una arquitectura que conjuga lo más tradicional con los rascacielos más futuristas.
El río Huang Pu, impresionante con su caudal arrebatador, divide a la ciudad en dos partes antagónicas: The Bund, que representa lo de antaño y Pudong, imagen del avance tecnológico.
The Bund conserva vestigios únicos de la época cuando los ingleses eran dueños de la ciudad, amos absolutos del comercio mar abierto gracias a la exportación de la inigualable seda china. Allí los edificios antiguos se mezclan con barrios tradicionales (hutones) donde el turista puede conocer de cerca tradiciones ancestrales.
En The Bund está una de las avenidas más transitadas de China: la Nanjing. Es un largo boulevard repleto de tiendas, almacenes, restaurantes y hoteles de primera que en las noches enciende los sentidos gracias a los millones de bombillos fluorescentes que le dan vida a otros tantos millones de anuncios publicitarios. Caminando por la Nanjing se llega al malecón del río Huang Pu.
Vale la pena gastar muchísimo tiempo aquí admirando, al otro lado de la ribera, la impresionante arquitectura modernista de Pudong. En Pudong sobresale como reina absoluta la Torre de la Perla Oriental, impresionante estructura que deja a todos boquiabiertos. Aquí se puede subir hasta el tope y disfrutar una impresionante vista de 360 grados.