Al volver callejeamos por Khao San que es una calle bulliciosa, llena de gente a todas horas. Las luces de neón anunciando bares, pensiones, agencias de viajes y toda clase de tiendas y puestos de ropa, comida, souvenirs. Todo el mundo en esa calle tiene algo que vender o algo que comprar incluso gente que simplemente compra y vende cualquier cosa
Paseamos por el Palacio Topkapi, es increiblemente grande y lujoso. Dicen que el sultán que vivía, tenía unas 400 concubinas y la historia del palacio no tiene desperdicio.