Es fácil encontrar chinos bailando tango al aire libre en el parque Tiantian, donde está ubicado el famoso Templo del Cielo. No tiene nada que ver con locales y las compras capitalistas, pero dice mucho acerca de que los chinos -aunque respetan a su líder- no le paran bolas a las rígidas doctrinas de comportamiento que Mao instauró.
También recomiendo el Templo del Buda de Jade, impresionante recinto donde budistas y público local muestran el fervor religioso característico de la región. Aquí pueden admirar una de las imágenes más veneradas de la milenaria China: un buda gigantesco esculpido en jade traído de Birmania.